martes, enero 03, 2006

Cosmos

Cosmos
Bush y el terrorismo en Rusia.
Por Max Mendizábal.

En un mundo en pleno desenvolvimiento globalizador, es lógico echar al vuelo la suspicacia, que en una de sus complejas interpretaciones induce a suponer que los terribles atentados en Rusia —el derribo de dos aviones que causó cerca de dos centenas de muertos, y el secuestro y subsecuente asesinato de cientos de niños en una escuela—, tenga mucho que ver con la campaña presidencial en Estados Unidos.
Imposible evitar que la sospecha aparezca cuando después de que una intención de voto estadunidense comenzó a darle la ventaja al oponente candidato Terry, luego de los atentados y de la convención republicana (escandalosa y multimillonaria), indicó, con gran alivio del actual mandatario, que se elevó el porcentaje de intención de voto por Bush en el imperio.
Por ende, cuesta dudar de que los atentados terroristas, oportunos y efectivos en Rusia, fueron el factor que invirtió la opinión pública estadunidense, favoreciendo al promotor de la violencia y de la muerte.
¿No resulta demasiado casual que ante la lenta pero constante pérdida de apoyo por parte de los votantes norteamericanos hacia su actual presidente, esos acontecimientos siniestros hayan ocurrido precisamente en momentos claves?
Por si fuera poco, a menos de una semana de las elecciones en Estados Unidos, aparece un video amenazante de Osama Bin Laden, de quien no se sabía desde hacía más de un año. Si antes el terrorista árabe fue socio de los Bush, ¿por qué no ahora?
Hay que considerar, como soporte a esta tesis, que los terroristas, supuestos enemigos de Estados Unidos, serían los más perjudicados en caso de que Bush fuese reelecto, por lo cual resulta desquiciante que hayan efectuado sus ataques precisamente en momentos en que se juega el futuro no sólo del país americano, sino de todo el mundo.
Si a lo previo, ligamos las denuncias de que los atentados contra las torres gemelas aquel 11 de septiembre fueron planeadas, sospecha que se reafirma al constatar que ningún altísimo potentado de las muchas empresas que ahí tenían sus oficinas principales haya estado presente en el momento de las agresiones.
De haber lógica en la lucha de los independentistas chechenios y de Bin Laden, todo acto terrorista y videos provocadores debieron ser evitados en estos meses para no proporcionar pretextos y argumentos a la política agresiva de Bush, impulsor de una industria bélica colosal que asesina a millones de personas sobre la faz de la Tierra.

México, D.F. Octubre de 2004.

Dos clases de terrorismo

Dos tipos de terrorismo

Por Max Mendizábal
Primero: hay dos tipos de terrorismo; el defensivo, el que busca libertad y justicia. El otro tipo de terrorismo es el irracional, el que odia como animal rabioso y mata sin importarle a quién, llevado por un enfermo fanatismo religioso o por criminales finalidades económicas. En este último tipo se inserta el terrorismo globalizador, el bushismo, el del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, instituciones que han asesinado a millones de personas con sus políticas agrícolas, laborales y económicas. Este no se percibe fácilmente, pero es el más dañino.

Segundo: quizá nadie de quienes murieron el 11 de marzo de 2004 en Madrid, tuvo que ver con la intromisión de España en Irak o en cualquier otro país. Es decir; murieron inocentes que tal vez se opusieron a la guerra de Irak, lo cual demostraron en cuantiosas marchas oponiéndose a la invasión yanki.

Tercero: quienes originaron este gran dolor al pueblo español y a quienes amamos al País Vasco, a Cataluña y a los demás pueblos que forman España, son de sobra conocidos en todo el mundo. Son los descendientes de un Pizarro criminal y fanático; de un Francisco Franco cruel asesino ultraconservador, del cual el señor Aznar es legítimo y sangriento heredero.

Cuarto: ningún civil, ni de Nueva York, de Madrid o de cualquier lugar de la Tierra, tiene por qué pagar el dolor que causan los ejércitos intervencionistas, verdaderos mercenarios sin albedrío y sin humanismo.

Quinto: mientras se imponga la globalización del Imperio, continuarán las agresiones y las invasiones injustificables, como en Afganistán, Irak o Haití.
Por ello hay que insistir sin tregua:

Los pueblos quieren y deben ser libres. ¡No a la intervención extranjera en ningún país del mundo!

México. 14 marzo 2004

Cosmos

Cosmos
La situación actual del hombre
Ricardo Mazón Fonseca

Cada ser humano vive circunstancias distintas, pero es inevitable vivir sin la influencia buena o mala de los demás. “Circunstancia” etimológicamente alude a aquello que está alrededor. Lo que nos rodea, por supuesto, marca lo que somos. No es lo mismo nacer en la pobreza, que la opulencia; no es lo mismo nacer huérfano, que con familia. Cada persona está rodeada de cosas, de sucesos distintos. En la actualidad habemos algo más de seis mil millones de seres humanos. ¿Se puede hablar de una situación actual del hombre? Bueno, no todo lo que vivimos es absolutamente distinto. Terencio decía que nada humano le era ajeno, justamente porque creía que no había algo que totalmente le fuera extraño de los demás seres humanos. Él siempre se identificaría y reconocería en todas las situaciones de los hombres. Los seis mil millones que habemos estamos rodeados de amor, desamor, nacimientos, muertes, etcétera. Ahora bien, si nos influenciamos unos a otros y realizamos actos que repercuten en los demás, ¿es posible hablar de una situación en común que vivan esos 6000 millones? ¿Qué en un candidato a diputado local por en Baja California pierda las elecciones en México, afecta a un chino o a un neozelandés? No lo parece, y si así sucede, es algo que resulta casi imposible de medir, sin embargo, a todos nos afecta el cambio climático. Hay situaciones que son regionales y otras que efectivamente son globales. Nosotros, pues, cuando hablamos de una situación actual del hombre, hablaremos de lo que nos afecta a todos o al menos de lo que afecta a grandes regiones de la humanidad.
Se dice que el hombre hoy está en crisis, pero testimonios de conflicto siempre los ha dado. Mas ahora, por primera vez, se ha llegado a un nivel tal que la autodestrucción del género humano, e incluso del resto de la vida en la Tierra, es materializable. La sombra de una guerra nuclear antes dibujada por la Guerra Fría y ahora por su hija heredera, la llamada Guerra contra el Terrorismo, los grandes avances tecnológicos de la civilización occidental y la contaminación ambiental que acarrean, han puesto a la humanidad al borde de un abismo. Ciertamente que la caída de la URSS, disminuyó el riesgo atómico, pero no evita que 840 millones de seres humanos padezca de hambre y por ende de desnutrición[1], que 4000 a 6000 especies de seres vivos se extingan cada año[2], amenazando con romper el equilibrio ecológico, ni impide que nuestro territorio nacional padezca de erosión en un 64% de su superficie ni que se generen 11 mil de toneladas diarias de basura tan sólo en el Distrito Federal[3]. Por si fuera poco el ecocidio, hay en el mundo cerca de 2 400 millones de personas distribuidas irregularmente en el planeta que sobreviven en condiciones miserables[4]; alrededor de 30 guerras han generado millones de muertos y en el año 2002 la tasa de suicidios se incrementó en 60%; específicamente en México cada dos horas y media una persona se priva de la vida[5], llegando a sumar unos 3000 compatriotas anualmente[6]. Cada año, igualmente se realizan alrededor de 200 mil abortos en nuestro país y 1500 mujeres fallecen por causa de dichas intervenciones[7]. Nuestro país ocupa el segundo lugar en secuestros en el mundo, solamente superado por Colombia. Pareciera que el progreso es limitado. ¿Por qué sucede esto si el hombre ha logrado curar enfermedades que antes no tenían solución, explota la ingeniería genética, ha subido su promedio de vida[8] y crea inventos que facilitan la ejecución de las actividades domésticas y laborales? Seguramente se debe a que no todos tienen acceso a esos avances científico-tecnológicos y además porque muchos de los que los poseen tienen una forma de vida que no les es agradable. ¿Cuál es esa manera de vivir? Una que definitivamente es inmediata y se desentiende lo más posible de las tradiciones (algo valioso que la Historia nos ha legado), aunque recurre a su etiqueta cínicamente porque se puede apelar a ella con facilidad para justificarse[9]. La gente -con la ambigüedad que implica el término-, los medios de comunicación[10], especialmente la televisión (la nueva educadora que empobrece la capacidad cognitiva y moldea las almas en un entorno de sempiterno espectáculo), sugieren y proponen que si uno quiere ser feliz en la vida, debe obtener una profesión que deje dinero, que permita hacerse de un amplio patrimonio y de liquidez para mantener una familia[11]. La personalización del proyecto de vida es la base de toda acción. El Yo es el centro de interés de cada individuo y se convierte en un Narciso y aficionado a la seducción de un sinnúmero de estímulos que, como resultado, derivan en la indiferencia hacia lo carente de llamatividad y hacia las grandes metas (escolares, políticas, laborales, humanitarias)[12]. En cambio las metas particulares se engrandecen. Pensemos en el caso de la salud: el cuerpo es único, íntimo, para adorarle. Nos anuncian tratamientos para adelgazar, para retrasar el envejecimiento, hasta aparatos que hacen que los músculos se ejerciten sin que uno haga el menor esfuerzo. Por otro lado, se nos anuncian pastillas para el vigor sexual, perfumes con ferohormonas y, hasta beber un refresco o ponerse un desodorante, debe convertirnos en símbolos sexuales. Estamos en una época donde los eslóganes constituyen el centro de nuestros pensamientos y poco los meditamos lógicamente[13]. No se diga: se nos venden tarjetas de crédito, automóviles, bebidas alcohólicas, productos que nos hacen sobresalientes. Bueno hasta los jabones nos dan poder. ¿Quién es el poderoso? Quien más pueda adquirir (consumismo) ya que las adquisiciones dan placer y fama (la cual también es placentera). Este afán de adquirir, de vivir en sempiterno placer ha sido malinterpretado y distorsionado por grupos con rostro que fomentan los vicios, tan es así que en E.U. alrededor de 50 mil personas mueren anualmente por sobredosis de drogas[14] y en México unos 210 800 adolescentes al parecer son adictos al alcohol[15]. La Academia, Big Brother, Operación Triunfo muestran ese afán compartido de ser famosos, aunque sea 15 minutos –como sugirió Andy Warhol-, anhelo acompañado de un paradójico interés en la vida privada de los otros y el descuido de la propia. ¿Y cómo se alcanza esa efímera fama y el poder? Con talento y éste produce dinero, siempre y cuando, la persona sea productiva (vendiendo, fabricando, haciendo empresa, comercio informal, lo que sea).
La técnica es para el placer y el placer es para el individuo. Aunque el placer y la individualidad no son malos, éstos actualmente se reducen al egoísmo, para el cual todo –incluso la demás gente- es un medio de satisfacción personal. Así pues la belleza[16], la productividad, el sexo, el dinero, el poder son los valores de nuestra era. Ser el número uno es lo que proponen los medios y, hasta escuelas prestigiosas como alguna surgida en el Norte del país, caen en el juego del narcisimo, que lejos de hacer al individuo independiente, lo estandariza bajo esta nueva forma de control social[17]. Por ejemplo, la misión de una de sus preparatorias situada en la Ciudad de México, pretende ser la número uno del país, con los mejores estudiantes y los mejores docentes en menoscabo del valor de los docentes y estudiantes de otras instituciones. ¿Cuál es el criterio para establecer esa diferencia entre los ahí presentes y los externos? La línea entre la ideología nociva y la calidad educativa puede volverse muy tenue.
La competencia entre muchos rivales por la cúspide y por la excelencia genera envidia y estrés si no se alcanza la meta. La cosa es que sólo el número uno la puede alcanzar y entonces no es de extrañar el aumento de suicidios, tasas de divorcios[18], depresiones, adicciones. Fama, dinero, sex-appeal, poder, belleza (algunos de los cuales se esfuman con relativa rapidez) son elementos difíciles de lograr en Occidente y particularmente en un México en constantes crisis económicas, con sueldos raquíticos y frecuentes sacrificios. Basta con saber que en nuestro país, poco más de sesenta millones de compatriotas viven con un ingreso inferior al salario mínimo y los ingresos anuales de un campesino difícilmente superan los 5500 pesos[19]. Paradójicamente el hombre más rico de nuestra nación tiene una fortuna de 11 mil millones de dólares. Algo falla en la distribución de la riqueza y en las oportunidades que se nos otorgan.
El panorama parece exageradamente desolador. Por desgracia no es fantasía, sino realidad. Este es el mundo que hemos y que nos han creado. ¿Se puede corregir? Si para un individuo es imposible tamaña transformación, quizá para una sociedad o bien para su mayoría no lo es. Mas eso depende de muchos factores. ¿qué se puede hacer entonces? Aprovechar ese individualismo y transformarse uno como individuo en lo que se quiere ser, en luchar por la felicidad conociéndose a sí mismo y modificando nuestras circunstancias, porque ya lo decía Ortega y Gasset: “yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella, no me salvo a mí”...
[1] Esto si se focaliza en Latinoamérica, veremos que los países con más hambre son Haití y en general los países centroamericanos. Noticia dada en Monitor de Radio Red el día 16 de octubre del 2003.
[2] Ya José Sarukán dijo que el hombre está generando la sexta extinción de seres vivos más importante en la historia del Planeta.
[3] Dato proporcionado el 2 de enero del 2004 en el programa de Monitor de Radio Red.
[4] En México, en el año 2004, la cantidad de personas que viven en pobreza extrema es de 39 millones, es decir, el 13% de nuestros compatriotas.
[5] http://mx.news.yahoo.com/021230/6/pv1v.html Consultada el 2 de enero de 2003.
[6] Información dada por los noticieros Televisa.
[7] Noticia dada en Monitor de Radio Red el día 21 de diciembre del 2003.
[8] Cuenta Carl Sagan que en la época pre-agrícola, las expectativa de vida de los cazadores – recolectores era de 20 a 30 años cifra que no varió significativamente a lo largo de la historia sino hasta 1870, cuando subió a cuarenta en Europa y luego a cincuenta en 1915, sesenta en 1930, setenta en 1955 y hoy cerca de los ochenta (cfr. SAGAN, Carl. El mundo y sus demonios. La ciencia como una luz en la oscuridad. Edit. Planeta. Págs. 26-27).
[9] HAVELOCK, Erick A. La musa aprende a escribir. Reflexiones sobre oralidad y escritura desde la antigüedad hasta el presente. Edit. Piados. España, 1996. Pág. 102.
[10] En 2003 se hizo un estudio sobre el tiempo que los jóvenes occidentales de países desarrollados invierten con dichos medios y arrojó que pasan 17 horas semanales frente al internet; 14 frente a la televisión; y 12 ante la radio. Cfr. Programa noticioso de Radio Red (7 de agosto del 2003).
[11] Cfr. SARTORI, Giovanni. Homo videns. La sociedad teledirigida. Edit. Taurus, 2ª ed. México, 2002. Este libro profundiza en la manera en cómo afecta la televisión a las personas y a su capacidad de conocer.
[12] Cfr. LIPOVETSKY, Gilles. La era del vacío. Ensayos sobre el individualismo contemporáneo. Edit. Anagrama, 12ª ed. España, 2002. Para profundizar en el tema del individualismo este libro es excelente.
[13] DE ALEJANDRO. José María. La Lógica y el Hombre. Edit. BAC. España,1970. Cfr. El prólogo.
[14] Información dada por Jesús Blancornerlas en el programa de Monitor de Radio Red el día 11 de septiembre del 2003.
[15] Cápsula informativa dada en la estación el Fonógrafo el día 19 de octubre del 2003.
[16] El modelo de belleza femenina es el de una mujer muy delgada, pero con busto y glúteos pronunciados; mientras que el modelo del hombre es el del cuerpo musculoso. En el primer caso, naturalmente 2% de la población femenina puede tener ese cuerpo. Como consecuencia ha crecido el fenómeno de la anorexia y la bulimia, de tal manera que hay 7 millones de enfermos de trastornos alimenticios (de los cuales uno por ciento ya son hombres). Paradójicamente, para alcanzar esos cuerpos perfectos, la industria de las dietas es de 100 billones de dólares al año y una buena cantidad de las artistas y modelos de la televisión son promovidas bajo el perfil de dicho cuerpo (dato proporcionado por la Dra. Victoria Holtz en el programa radiofónico de Monitor de Radio Red, el 11 de octubre del 2003).
[17] LIPOVETSKY, Gilles. Op. Cit. Págs. 63-64.
[18] Según datos del INEGI registrados en el último censo, hubo 52358 divorcios registrados en nuestro país.
[19] Datos obtenidos también del INEGI. También podemos decir que otra buena cantidad de mexicanos vive de actividades sumamente insalubres, como la pepena, que mantiene a 10 mil familias en el Distrito Federal, que viven en condiciones de miseria debido a la explotación de sus líderes, quienes se benefician de la millonaria industria que representa su actividad.

lunes, octubre 31, 2005

Mito de López Obrador

El mito del indestructible López Obrador
Max Mendizábal.

Música de propaganda: ♪ Deéfe, Deéfe, ♪ cuatro años gobernando, ♪ con cinismo y ♪ corrupción ♪

López es más papel y palabras que hechos. Objetivamente, estas son algunas de nuestras observaciones sobre las que pido al lector que reflexione despojado de pasión alguna.
Es totalmente falso que la mayoría apoye la gestión de López Obrador como jefe de gobierno del Distrito Federal. Las encuestas para decidir la permanencia o la renuncia de López al cargo que ostenta, proporcionó datos que requieren de un análisis serio. En la primera, el número de votos fue muy escaso, apenas votaron unas 640 mil personas de un total 4,500,000 ciudadanos, lo que significa una participación menor al 15 por ciento. La segunda, a finales de 2004, resultó peor, pues participó apenas 5%, por lo que más del 95% desairó este despilfarro de nuestro dinero. Si de esas mezquinas cantidades que votaron tomamos en cuenta que en el D.F. existen al menos 150,000 puestos callejeros, propiciados por la necesidad de votos cautivos que requiere el PRD, y que partiendo de esta cantidad hay que contar con los votos de las y los esposos de los puesteros, de sus amigos y compadres, tendremos que al menos unos 450 mil votos favorables a López provinieron de este “gremio” que:
● Ha hecho de la ciudad el basurero más grande del mundo.
● No paga impuestos.
● Roba energía eléctrica para sus negocios.
● Estorba la circulación peatonal.
● Origina malos olores en buena parte de la urbe.
● Los desechos que produce obstruccionan el drenaje. Graves problemas de inundaciones se atribuyen a ellos.
● Perjudica gravemente al comercio legal. Incontables negocios establecidos han quebrado al disminuir sus ventas. Ese sector ilegal e irresponsable sustenta al gobernante capitalino. Tal conclusión, irrebatible por la palpable inclinación del gobierno para favorecer a dicha hermandad, forma parte de los “beneficios” del jefe de gobierno.

Otros aspectos deben meditarse acerca de la vida urbana:

* El aumento de la inseguridad y de los secuestros. Robos, asaltos, asesinatos, proliferan como nunca en “la ciudad de la esperanza”. El gobierno incrementó el presupuesto para la policía. ¿Para detener a la delincuencia? No; porque para la actual administración la policía es un gigantesco negocio de unos pocos que requiere constantemente de vehículos, armamento, chalecos antibalas, uniformes, y todo un conjunto de implementos extras que socavan las finanzas capitalinas. ¿Qué resulta de todo esto? Que los policías se entrenen con nuestros impuestos para ser futuros secuestradores, asaltantes y asesinos.
* Con este gobernante se inicia el gran mercado minorista de las drogas. Nunca antes se podían conseguir con tanta facilidad. La venta al menudeo, abundante y a bajo costo, es el mayor logro de MALO.
* Un vicio practicado por los tres últimos gobernantes del D.F., ha sido la sordera (y por tanto la impunidad) ante las denuncias presentadas contra perredistas corruptos (como los de Tlatelolco). De Cuauhtémoc a López, pasando por Rosario y otros funcionarios intermedios, como Raquel Sosa y Patricia Ruiz, la complicidad es absoluta. ¡Para algo son gobierno! El PRD está contra la corrupción, siempre que ésta se halle en otros partidos.
* En cuanto a la justicia, nada ha cambiado: basta con presenciar la indiferencia y el mal trato existente en los ministerios públicos, el pan y circo en el Zócalo, las sumas multimillonarias invertidas en el Paseo de la Reforma, mientras los barrios padecen las consecuencias.
* En los años previos se ha incrementado la privatización de las calles por parte de acomodadores de automóviles que colocan cubetas, piedras, cajas y todo tipo de impedimentos en la vía pública, impidiendo que se estacionen los manejadores, a menos que paguen por ello cantidades que van desde voluntarias hasta cuotas de 20 pesos, algunas veces por adelantado. Quien se atreve a defenderse, hallará su automóvil rayado, con alguna calavera rota o con las llantas desinfladas. Últimamente se aparentó combatir esta plaga, pero el hecho es que ahí sigue.
* El metro falla a cada instante; el descarrilamiento de diciembre de 2004 fue un aviso a tiempo. A partir de la administración de López el metro está cada día más saturado, plagado de vendedores (se calcula que unos 1,300 lo invaden simultáneamente) bien adiestrados que se relevan en cada estación y gritan su mercancía provocando frecuentes disputas con los pasajeros, sin que la dirección del vital medio de transporte haga nada por evitar ese negocio pirata y falluquero al por mayor. ¿Por qué se permite la venta ¡dentro de los carros! de artículos (entre ellos, miles o millones de discos piratas) en perjuicio del pasaje, apoyando a mafias de vendedores ilegales? Tanto Javier González Garza, ex director del Metro, como la nueva directora, deben ser investigados por permitir tan ilegal y molesto comercio. Por si no bastara, en este transporte se discrimina a los más pobres, quienes ni los fines de semana pueden viajar en él con comodidad, porque “para ahorrar dinero” las corridas disminuyen en los únicos días en que esos trabajadores podrían transportarse descansadamente.
Por cierto, Si el lector vio las declaraciones ante los medios de la directora del metro sobre uno de tantos “accidentes”, tendrá una visión clara del porqué todo marcha mal en el gobierno del D.F. Esta señora ¡ni siquiera sabe hablar! Públicamente enseñó tu mente atontada, torpe, sin hilar una sola frase coherente. ¿Cómo puede funcionar bien algo que está supeditado a mentes así?

* Los jardines se hallan descuidados e incluso asquerosos, como los de Tlatelolco, que en administraciones remotas eran bien cuidados y formaban parte de la atracción de la zona. El kiosco de Santa María la Ribera, donde se gastó una considerable suma para rehabilitarlo, puede arruinarse de nuevo por la apatía oficial. La delegada, señora Jaramillo, ostenta el cargo sin tener mérito alguno, y continúa la línea torpe y apática de sus predecesores.
* Uno de los mayores éxitos atribuidos al señor López es el dinero mensual que se da a unos cuantos miles de ancianos. Si de ayudar a fondo se tratara, lo haría consiguiéndoles trabajos adecuados, o apoyando a personas que tuviesen de 50 años en adelante, porque los de 70 hacia arriba durarán poco, pero son motivo de muy buena publicidad para el perredista.
* Los últimos tres gobernantes defeños han prometido una y otra vez poner orden en las micros. Ninguno ha cumplido. La peligrosidad de este servicio causa decenas de muertos y centenas de heridos. Los choferes siguen deteniendo sus vehículos donde sea, atiborrándolos de pasaje que viaja en asientos rotos; ahogados por el calor pues muchas ventanillas están selladas; con la radio a todo volumen y padeciendo carreras mortales de sus irresponsables conductores. Y en vez de que los concesionarios sean sancionados, López los premió haciéndolos socios de los metrobuses, sistema tercermundista que dejará mucho dinero a unos cuantos.
* El tránsito caótico provoca que sea violado por los manejadores, produciendo muertes y heridos al por mayor, pues pocos respetan el reglamento. A cada instante, en cualquier parte de la urbe, pueden apreciarse vehículos circulando en sentido contrario, pasándose los altos del semáforo, conduciendo a contraflujo (camiones protectores de valores, patrullas oficiales y privadas, vehículos del D.F, y por imitación, algunos particulares también.) No se sancionan a los infractores por órdenes superiores, pues podrían ser votos perdidos en las elecciones.
* Al desorden vial se suman las “grandes” obras de los segundos pisos. ¿Estos son efectivamente indispensables? Evaluemos:

Por supuesto que son importantes para la industria automotriz, que ahora podrá incrementar sus ventas de vehículos e introducirlos a la ciudad, contaminándola cada día más.
Son importantes para las constructoras, a las cuales debería investigarse, pues algo apesta por ahí.
Son importantes porque benefician la imagen de López debido a la publicidad que se hace de dichas obras. De paso, benefician a unos cuantos miles de manejadores, a lo sumo 2% del total.
■ En cambio perjudican a cientos de miles de personas que quedan separadas de otras comunidades.
■ Perjudican a ancianos y a quienes cargan objetos y NO PUEDEN subir puentes incómodos, sobre todo si llueve; puentes que, llevamos 20 años denunciándolo, son obsoletos y facilitan los asaltos y las violaciones.
■ Perjudican a millones de personas que desearían más líneas del metro.
■ Perjudican, al haber más automotores, a millones de personas a quienes la contaminación las enferma y mata.

* No son minutos, sino horas, las que pierden los automovilistas varados por las múltiples marchas, que si bien se encuentran amparadas por la ley, no son reguladas inteligentemente, de modo que tanto marchistas como automovilistas puedan ejercer sus derechos.
* Varias avenidas y calles comenzaron a ser asfaltadas en estos nuevos periodos. Pero poco duró el gusto, pues ese asfalto no duró ni tres años. Los hoyancos continúan causando accidentes, y nunca como ahora habían abundado tanto los topes, que por decenas de miles se han levantado en la ciudad, dañando severamente los automóviles. ¿Quiénes estafaron a la población con ese asfaltado de pésima calidad?
* Cuando algún funcionario se conduce de modo incivilizado, nada hace el alto mando para modificar la situación. Es el caso del majadero y embustero Secretario de Cultura, Enrique Semo, quien fue señalado una y otra vez por varios artistas y grupos culturales como soberbio y despectivo. El programa Leer en el Metro resultó un rotundo fracaso. Fue un fraude editar cientos de miles de ejemplares en una editorial, que por razones oscuras no se menciona, pero que por los numerosos errores que contienen los ejemplares nos hacen sospechar en una desprestigiada empresa ubicada en la colonia de Los Doctores, cuyo dueño es gran amigo de José Ángel Leyva, empleado de confianza (¿) de Semo. Cientos de miles de lectores primerizos habrán pensado que las palabras “safó”, y “evóco”, por ejemplo, están bien escritas. Semejantes descuidos son imputables a personas irresponsables que nada entienden de cultura.
El nombramiento de Semo dañó irremisiblemente la cultura popular urbana y terminó con los proyectos que se iban estableciendo bajo la dirección del señor Alejandro Aura, despedido por el tabasqueño para colocar al frente de la Secretaría de Cultura a un ególatra que sólo se hizo publicidad a sí mismo. Resultó tan torpe, que se dijo en la Asamblea de Representantes que sería investigado por no ejercer el presupuesto correspondiente. Y aunque por fin se corrió a Semo, los errores continúan con otra irresponsable, la señora Raquel Sosa, totalmente desconocida en el medio.
* Otro asunto que López hizo a un lado es el de Lohobombo. Un delegado torpe pero muy ambicioso permitió su funcionamiento. ¿Consecuencia? Más de 20 muertos. Al “justiciero” López Obrador este asesinato masivo no le importa, porque se involucra a un perredista (Jorge Legorreta).
* Los últimos tres mandatarios citadinos consolidaron a nuestra ciudad como una de las más sucias del mundo. Permitieron, e incluso fomentaron, el uso de la vía pública para actividades particulares especialmente dañinas al ambiente. Basta con mirar cualquier calle del Centro Histórico, cualquier avenida (excepto Paseo de la Reforma, consentida y lucrativa); cualquier colonia clasemediera o baja: envolturas de todo tipo, envases de refrescos y de otros productos, sobras de alimentos, latas de cerveza, bolsas, propaganda comercial o política. Todo es inmundicia.
* Cada vez que tiene oportunidad López asegura velar por los capitalinos. Si así fuera, jamás hubiese autorizado la ideota de no examinar a quienes solicitan licencia de manejo, o de entregar la licencia definitiva sólo pagando cierta cantidad. Un enfermo del corazón puede sufrir un infarto repentino; un diabético puede tener un coma intempestivo al manejar, y perder el control del vehículo. Los miopes, los incapacitados por distintas causas, ¿tendrán reflejos suficientemente rápidos como para evitar accidentarse? Esto sólo puede determinarlo, relativamente, un médico, luego de efectuar un examen al solicitante. No hacerlo constituye enorme irresponsabilidad que dará motivo a múltiples accidentes, muertes y heridos. La única razón de tan equívoca decisión es la de recabar la mayor cantidad de dinero para las arcas de la Tesorería del D.F. Nadie responderá las siguientes cuestiones: ¿Cuántas muertes, cuántos heridos causará esta “genialidad”? ¿Cómo cuantificar el sufrimiento que deberá pagarse por aplicar tan irreflexiva medida?
* Se alardeó al comienzo del actual gobierno acerca de controlar la contaminación atmosférica. Durante los primeros meses del 2004 y 2005 se dispararon las enfermedades de las vías respiratorias por el altísimo índice de contaminantes. El gobierno del D.F. guardó silencio. Para apreciar su irresponsabilidad al respecto, basta con observar los numerosos vehículos que lanzan al aire gases venenosos. Entre ellos, varios pertenecientes al gobierno del D.F., así como autobuses urbanos, suburbanos y foráneos, patrullas, camiones y autos particulares. A la actual administración no le importa seguir afectando los pulmones de millones de personas; la contaminación no ha disminuido en los últimos cuatro años.
* Algo que causó excesiva molestia en amplios sectores de la ciudad, porque el ciudadano se supo engañado por López Obrador, fue saber que su chofer gozó de un salario de más de ¡65 000 pesos mensuales! Este robo (no hay expresión más precisa), indica con mayor claridad que cualquier otro acto de MALO, la falsa imagen que había mostrado, de ser un político que a pesar de sus errores era justo y honorable. La burla a sus partidarios es sádica, dado los bajísimos salarios que devenga la inmensa mayoría de quienes viven y laboran en el Distrito Federal, y una burla mayor a quienes no contamos con trabajo. Lejos de admitir este acto corrupto, López insistió ante los medios que su protegido trabaja de las 4 de la mañana a las 12 de la noche, falacia absurda, pues el afortunado chofer, quitando el tiempo que toma cenar, desvestirse, bañarse, vestirse, rasurarse, etc., dormirá tres horas cada día, lo cual es increíble. López, tratando de engañar, asegura que este empleado controla a 40 personas por ser asesor logístico. Esto sí es factible, por las constantes pifias del jefe de gobierno del D.F., al ser asesorado por un individuo que debe pasarse dormitando todo el tiempo dada su vigilia, amén de ser un peligro para los peatones y para otros manejadores. Recordemos que López mintió cuando su hijo fue descubierto utilizando un auto de lujo y violando reglamentos de tránsito. El saber que el hijo de su compradre gozaba de un sueldo ofensivo para la mayoría de los mexicanos, despojó no sólo a López de su máscara, sino también a un PRD escatológico disfrazado de izquierdista, pero que se alía con la derecha (como en Oaxaca) para tratar de ganar, a como dé lugar, elecciones, donde por sí mismos no obtendrían más de un 10 por ciento de la votación.
* López solapa a sus colaboradores que roban a placer. Esto es torpeza o complicidad, y sin duda, corrupción.
* El desdén de las autoridades hacia el ciudadano común se evidencia cuando aquellas se hacen cómplices de los delincuentes, como al pretender deslindarse de los delitos cometidos por su secretario particular René Bejarano, o por el Secretario de Finanzas del Distrito Federal, Gustavo Ponce, quienes íntimamente laboraban junto a López Obrador. Éste, una vez descubiertas las fechorías de sus empleados de confianza, aparentó no saber nada al respecto, ¡lo cual es imposible! El mismo gobierno del D.F. viola acuerdos, como el que ofrecía rescatar el convento de san Francisco. También efectúa sospechosos pactos en los cuales la opinión ciudadana no es tomada en cuenta, como el extraño acuerdo para que la Secretaría de Relaciones Exteriores ceda su (o sus) edificio (s) en Tlatelolco, y en compensación se construya uno nuevo, prescindible, en Avenida Juárez, frente a la Alameda Central. Si tales conductas antidemocráticas, caprichos, torpezas y pactos subterráneos suceden en la capital, imaginemos lo que ocurriría si López llega a la presidencia. Si ahora no respeta las leyes ni responde a las denuncias ciudadanas, sería tonto esperar que lo haga siendo presidente de la república.

Quien de manera objetiva compara cómo era el D.F. hace cinco, siete años, y cómo es ahora, tendrá que advertir que hemos sido engañados y que la actual realidad echa por tierra la propaganda de quienes se apropiaron de nuestra ciudad; ciudad de la desesperanza, donde todo es transa.
¿Qué sería del señor López Obrador si no lo hubiese apoyado Carlos Slim, y si ningún medio hubiese acudido a sus balbuceantes conferencias madrugueras?
Todo lo anterior puede comprobarse; no se requiere videos, esa nefasta tecnología para el PRD. Sin embargo, aquellos que fueron presentados por las televisoras confirman lo aquí apuntado, ya que desde hace años he denunciado a los Bejarano, a las Rosarios, las Padiernas, los abusivos de Tlatelolco, sin que le hubiese importado al señor López. Los hechos me dan la razón.

Lo cierto es que desde que López vio la posibilidad de ser candidato presidencial, en vez de gobernar para la ciudad se ha dedicado a hacerse publicidad, a crearse un perfil de salvador, de noble, de honesto, de sincero: todo un ángel.
Su lento hablar lo ha utilizado, como lo hizo hace años el cómico Manolín, para caerle “simpático” a las mayorías, que angustiadas por falta de trabajo, por sus salarios de hambre, por la delincuencia en ascenso constante, buscarán, como sucedió en las elecciones del año 2000, al “prócer”, al “héroe”, al “caudillo” que los saque de la penuria constante en la que viven… y la historia se repetirá… porque las únicas diferencias entre Vicente Fox y Manuel López son sus estaturas y el color de sus pieles.

Con López en la presidencia, con la ética ya demostrada de la mayor parte de quien lo rodea, el saqueo de las riquezas nacionales será brutal, y no habrá nadie capaz de detenerlo, porque “juez y parte” estarán en Los Pinos.

Se repite el estribillo: ♪ Deéfe, Deéfe, ♪ cuatro años gobernando, ♪ con cinismo y ♪ corrupción ♪

Una propuesta ciudadana

Una propuesta ciudadana
Por Max Mendizábal

Honorable Congreso de la Unión:
En estos tiempos de paz, democracia y justicia en que vivimos, noble es mi propuesta. Pocos monumentos de nuestra amada patria expresan contenidos profundos a sus habitantes, que si acaso los contemplan, es para escudriñar en ellos motivos burlescos.
Les pintan logotipos de bandas punks, les pegan propaganda de salones de belleza, de médicos que curan gonorreas, de partidos políticos, de buscadores de jóvenes de ambos sexos, como si no les bastara con uno.
En Coyoacán, Miguel Hidalgo sostenía el pasado domingo una botella de Coca Cola. Si de bustos se trata, les dibujan bigotes o los protegen de la lluvia con sombreros raídos. Hace poco, un prócer en Paseo de la Reforma mostraba labios pintados de un rojo frenético. Si el material de la obra es endeble, cemento pongamos por caso, los rayan, los dejan tuertos o ciegos, los desnarizan y sirven de blanco a todo tipo de proyectiles. Eso no es todo… ciertos ciudadanos suponen que los monumentos se erigen para orinarse en sus pedestales. Pero eso sí, cuando los homenajeados han despreciado al pueblo, éste se enoja y dinamita la ofensa hasta acabarla. Por todos esos motivos, la erección de monumentos debe contener un valor inobjetable.
Acudí con mi proyecto a la Asociación de Escultores, donde me tildaron de imbécil. Hablé con pintores, que se declararon incapaces de efectuar una obra de tal magnitud, pues no tenían idea de cómo representarla. Dialogué con políticos que se disgustaron, con dirigentes de centrales obreras, de sindicatos; con agrupaciones médicas que me ignoraron y con asociaciones de abogados a quienes agradó mi propuesta, pues dijeron estar metidos hasta el tuétano en el asunto, pero de modo inconsciente. Las televisoras rechazaron plantearlo y lo mismo sucedió con los periódicos. Junto con nobles camaradas, lanzamos una convocatoria en volantes que hemos repartido y ha tenido una acogida excelente entre el verdadero pueblo.
Por ello, egregios representantes populares: apelo a su tradicional inteligencia; respalden esta propuesta nacida de las entrañas palpitantes de nuestra raza hija del Sol, y hagan suyos los siguientes considerandos.

¡ MEXICANOS !:
Considerando que la Chingada ha estado presente en toda nuestra vida, desde nuestro primer llanto hasta que morimos, y en ocasiones, por nuestras obras, aún después de la muerte.
Considerando que desde niños hemos sido enviados a ella a cada instante y que ella nunca se negó a acogernos como cariñosa madre.
Considerando que para millones de ciudadanos fue casi su primer nombre debido a sus travesuras infantiles: "¡Cómo chinga este escuincle!"
Considerando que las encuestas confirman que fue la primera palabra que pronunciamos, acobardando a nuestros enemigos al mandarlos a la Chingada.
Considerando que al mencionar: "Esto está de la Chingada, mándalo a la Chingada, ya me llevó la Chingada", etc., las motivaciones que la invocaron se disipan como por encanto, sin duda, por ser ella milagrosa.
Considerando que siendo tan comprensiva, ayuda a satisfacer la diversión popular por excelencia: la agresividad, evitando males mayores, como el adentrarnos en un urgente cambio de gobierno.
Considerando que toda su parentela de derivaciones: chingón, chingáos, chingonerías, chinga, chingada madre, chingonsísimo, chingando, chingaderas, chin (que es su hijito más pequeño), chingue, chingaderita, chingáis (exclusivo para españoles), chingado, chingaquedito, chingo y las que se me olviden, han sido raíces de nuestro acervo cultural, de nuestras armas comunicativas, clavadas intrínsecamente en cada alma mexicana hasta que nos lleve la Chingada.
Considerando que se ubica en multiplicidad de formas, desde animales hasta presidentes (perdón por la redundancia), gobernadores, padres, hijos, autoridades, patrones, subalternos, infiltrándose en todas las capas sociales.
Considerando que nos invita a la reflexión filosófica: "son chingaderas", a la interiorización de nuestros pesares; "¡qué chinga!"; a la alabanza sin eufemismos: "es un chingón"; a la autocalificación de nuestros errores sin insultarnos: "¡chin!"; al desconcierto ante lo extraño: "¡Ah chingá!"; a la síntesis de nuestro leitmotiv civil y político: "Chingáos los unos a los otros"; a reclamar a quien nos ha perjudicado: “Ya ni la chingas”; al imperioso mandato para que un inferior obedezca, “tú chíngale”; a esforzarse para alcanzar una meta difícil; “Hay que chingarse”, a resignarse con sabiduría frente a los acontecimientos: "¡Ya me llevó la Chingada!"; a explotar de pura y sana alegría: "¡Está chingonsísimo!", y a tantas otras circunspecciones anímicas.
Entre paréntesis, un conspicuo historiador nos hizo apreciar que existen otras acepciones acerca de este término tan distinguido y amado por nuestra sociedad:
Quien constantemente molesta a los demás es un chingón.
El que destruye, porque está chinga y chinga.
El adverbio de cantidad: chingo, igual a mucho.
Chin Gon, dueño de un café de chinos por Peralvillo.

Considerando en que su aplicación en todas las actividades del quehacer de los mexicanos está presente, inspirando la gran cultura e inteligencia de nuestros presidentes y políticos en general.
Considerando, finalmente, que la Chingada es Tonantzin misma, diosa y madre de todas las razas del país desde el comienzo de los tiempos…

Por todo lo que antecede, más lo que se acumule,

P R O P O N G O:
1— Que la sensitiva sociedad mexicana corrija su injusto olvido, erigiendo, ya que no es posible en cada hogar, aunque sería lo apropiado,

¡UN GRANDIOSO MONUMENTO A LA CHINGADA!

2—Convocar a un concurso donde el pueblo entero designe el proyecto ganador. 3—Omitir opiniones de los estetas, cuya heterogeneidad ha imposibilitado acuerdos, pues cada uno de ellos ve a la Chingada de manera distinta. (Puntualizamos al respecto que hubo propuestas para que se pareciera a determinados políticos nefastos, a lo cual esta Comisión se opuso, pues resulta claro el feminismo de la Chingada, madre de todos, dueña y señora de nuestros actos).
4— Desairar a quienes, incomprendiendo el profundo valor idiosincrático de la Chingada, la suponen atroz. Por ello descartamos la sugerencia de ciertos maestros que pretendieron que tuviera el pelo pintado de rubio y ojos saltones. Ya hubo un artista plástico quien al terminar de bocetar un monstruo, fue llevado por la Chingada ese mismo día mediante un camión que se pasó un alto.
Al respecto, podemos asegurar que insignes guías de la cultura nacional se hallan un tanto despistados en lo concerniente al tema: Octavio Paz ha escrito:
"La Chingada, a fuerza de uso, de significaciones contrarias y del roce de labios coléricos o entusiasmados, acaba por gastarse, agotar sus contenidos y desaparecer. Es una palabra hueca. Es la Nada".
Nosotros preguntamos: ¿No es la nada la existencia actual del mexicano? Y el desgaste referido por el Nobel, ¿no es el apolvamiento de nuestra carne y nuestros huesos de los cuales surgirán nuevos seres? Así, la Chingada es tan constante como lo es la vida.
"...blasón de la raza... resumen de la historia: santo y seña de México: tu palabra", dice Carlos Fuentes, y agrega en La Muerte de Artemio Cruz identificando lo que somos con lo que ELLA es: "Nacidos de la chingada, muertos en la chingada, vivos por pura chingadera". Fuentes reconoce nuestro origen y se acompleja: "...nadie quiere caminar cargado de la maldición, de la sospecha, de la frustración, del resentimiento, del odio, de la envidia, del rencor, del desprecio, de la inseguridad, de la miseria, del abuso, del insulto, de la intimidación, del falso orgullo, del machismo, de la corrupción de tu chingada... matemos esa palabra que nos separa, nos petrifica, nos pudre con su doble veneno de ídolo y cruz; que no sea nuestra respuesta ni nuestra fatalidad".
Esto es, Fuentes proclama la negación del yo freudiano, la negación de la negación de la dialéctica materialista, la abjuración de la realidad presente en nuestra sangre, en nuestros genes. ¿Por qué?... porque la Chingada eres tú, yo, ustedes, nosotros, sin transición, irremediable como el vivir en el de efe, en Tlatelolco para acabarla de chingar. Apostatar de ella es apostatar de nuestra existencia. Ver lo positivo, dicen los teóricos del modernismo; ELLA es buena, es hermosa: suave Chinga; la Chingada te ama; Chingada, creo en ti; Arriba y a chingarlos; La solución es chínguense todos, Solidaridad chingadera; El bienestar de la familia, a la Chingada; Él sabe como hacer... chingaderas; la Chingada Hoy, hoy, hoy… no desaforemos a la Chingada.
Y por si no bastara: Un chingado en cada hijo te dio es realista y humano. El canal de las chingadas se apega a la verdad; Sufragio Efectivo, no chingaderas; perdone las molestias, estamos chingándolo a usted; Tratado de Libre Chinga; ¿Quién dice que no se puede seguir chingando? Viajero: has llegado a la región más chingada del aire.
Fuera de filosofías, retomemos el asunto: un famoso concertista sugirió que una composición musical la reflejaría mejor, no obstante, a la música se la lleva el viento, por lo tanto debe ser un artificio concreto, tangible, reproducible en estampitas, pequeñas estatuas, spots televisivos, prendedores, estampados en camisas, encendedores, ceniceros y en cuanto objeto el amado pueblo pueda llevar a su casa o porte en su vestimenta y en sus automóviles. Rescatamos, en cambio, la idea de un Himno a la Chingada que se cantaría diariamente en las escuelas y forme parte del repertorio de nuestros conjuntos corales.

Resumiendo: Chingada, con mayúscula, es la expresión máxima del Amor y del improperio; de la camaradería y la aversión; sintetiza, en dialéctica perfecta, el Ying y el Yang, el Todo y la Nada, la Unión de los contrarios, como ningún otro vocablo habido y por haber.
La ubicación del monumento será en el mejor espacio del la república, y de ser posible, de cada ciudad y pueblo del país, aunque chingue a otra escultura. Quien pretenda dañarlas sabe que se chingaría a sí mismo. Si algún malévolo sugiere que el monumento pudiera competir con símbolos tradicionales inmersos en el corazón de nuestro pueblo, diremos convencidos: no hay contradicción; hay complemento.
Respetuosamente:
Comisión Pro Monumento a la Chingada.
Se agradecerá su donativo: Banco HSBC Cta. 6151033314



La Jornada, ¿despojo impune?

Denuncia Nacional (ya es mundial) que agradeceré reenvíen a sus amig@s).

Noviembre de 2005

“...a los mexicanos nos urge poner fin a las impunidades de todo tipo”.
Carta de renuncia como secretario particular de Vicente Fox. Alfonso Durazo Montaño

A LA OPINIÓN PÚBLICA

Sabido es que en México poco o nada se cumplen las leyes, y que las instituciones públicas no respetan a los ciudadanos, excepto si éstos cuentan con dinero.
Por ello sería inútil presentar una denuncia formal contra un personaje cuya imagen ante la sociedad es la de una persona democrática y progresista con elevado grado de nobleza y de moral, pero que en realidad oculta a un ser que se ha apropiado de un bien común en su beneficio particular, que censura soterradamente a quienes reclaman su proceder, y que practica al igual que los líderes gubernamentales, la socorrida indiferencia del “ni nos ven ni nos oyen”, tan común en nuestro país acogotado por prepotentes con mentalidad dictatorial.
Debo advertir que nada tiene que ver tan deshonesta conducta con el magnífico equipo técnico y periodístico que constituye el verdadero cimiento de este medio comunicativo.
Ante el fracaso de la petición de diálogo y comprensión, el único recurso viable que tengo es dar a conocer los hechos a la opinión pública para que ésta los juzgue, ya que la corrupción debe denunciarse dondequiera que se encuentre.
El siguiente escrito, que no mereció respuesta de tan encumbrada figura, cuya vanidad se refleja en cada artículo del diario, que debe indicar quién manda a cada uno de los que ahí escriben, algo insólito en el periodismo nacional.

México D.F. abril 14 de 2004.

Señora Carmen Lira,
Directora de La Jornada:

Hace más de diez años usted sentenció: “Nada de lo que usted escriba le publicaremos en La Jornada”.
Su dicho, teléfono mediante, respondía así a mi insistencia, en ningún momento ofensiva, de que se insertara en el diario una denuncia contra Teléfonos de México.
Cumplió usted su palabra. Cuanto escrito envié posteriormente a La Jornada jamás vio la luz, y tampoco me entrevistaron por la publicación de alguno de mis libros.
Después de tanto tiempo de injustificada represión, le pregunto ahora: ¿Ya puedo ver impreso en “nuestro” periódico mis comentarios políticos y culturales? Espero que su respuesta sea positiva.

Otro asunto. Como fundador de La Jornada, poseo acciones que, por misteriosos motivos fueron clasificadas de tipo “B”, razón por la cual se me ha impedido participar en las asambleas de accionistas. Cuándo y porqué el poco dinero que logré aportar valía menos que el colocado en el rango “A”, lo ignoro y no recuerdo que se haya dicho algo al respecto en aquella “reunión de iguales” (así dice el número bajo cero, del 29 de febrero de 1984), que dio origen a La Jornada en la planta baja del ahora llamado Word Trade Center. Por cierto, mis acciones dicen ser del tipo “preferentes”, en vez de decir “menospreciadas”.

Por todo ello deseo saber:
¿Puedo tener derecho a la palabra en las asambleas de accionistas, o estoy sentenciado a callar para siempre en un proyecto en el cual participé, por lo que veo, con mucha ingenuidad?
Luego de tantos años, ¿tengo derecho a recibir utilidades que obvia y palpablemente las ha habido? O, como en el inciso anterior, ¿podré hacerlo a un paso de la tumba o fue una inversión a perpetuidad?
Las diferencias entre unas y otras acciones, ¿quién y con qué criterios se establecieron?; ¿el dinero de unos valía menos que el dinero de otros?
¿A cuánto tengo derecho en este momento por dichas acciones? (No tengo trabajo y debo venderlas).

Como experta que es usted en “nuestro” diario, le solicito sean respondidas mis dudas lo más pronto posible.

Muchísimas gracias.

Max Mendizábal
Manuel González 302 F 1324.
Tlatelolco, 06900, D.F.
Maxiv00@hotmail.com


Bienvenida

Lectoras y lectores: sean bienvenidos a mi página, en la cual hallarán trabajos encaminados a tratar de mejorar el mundo en que vivimos, trabajos críticos, sin hipocresías ni manipulaciones abiertas ni encubiertas.
He tenido experiencia como editor, he publicado cinco libros (ensayo, novela y 3 refraneros), y otros cinco buscan editores (4 de cuentos, una novela). Carezco de mecenas, de dinero y de influencias, por eso están sin publicar.
Vean esta blog como una obra de denuncias, pero también de creatividad que deseo compartir con quienes aspiren a ser libres y sin ataduras sociales, que luchen por la justicia y por el amor sin cortapisas.
Un abrazo a todos y besos a ellas, el producto más hermoso de la naturaleza.